Expedición Transcordilleras

Una línea recta entre Medellín y Yopal tiene 366 kilómetros, el recorrido por rutas principales 609 kilómetros.

La Expedición Transcordilleras tuvo como reto, partiendo desde Medellín, cruzar las Cordilleras Central y Oriental para llegar hasta los Llanos Orientales y queríamos hacerlo uniendo los puntos del viaje de la manera más directa posible (¿una línea recta?), solo un detalle; ninguna vía principal en Colombia cruza de manera recta las cordilleras, esto nos dejaba una opción; encontrar caminos secundarios y en su mayoría vías terciarias que nos permitieran trazar la ruta que buscábamos. 

Partimos desde la Cordillera Central, sobre la cual se encuentra asentada Medellín, el primer reto era llegar hasta el río Magdalena, límite natural de esta cordillera. El recorrido se inició desde Guatapé y los caminos secundarios nos llevaron por San Rafael, Narices, Puerto Garza, San Pascal hasta Puerto Naré. Cruzamos el río en ferry y ya en Boyacá tomamos la vía principal hasta Vélez, Santander.

Ya rodando en Santander buscamos cómo conectar Vélez con la Sierra Nevada del Cocuy, este recorrido sería nuestra entrada a la Cordillera Oriental, el primer tramo fue Vélez - La Paz, en este camino, en la vereda El Tigre, nos encontramos con el Hoyo del Aire, una imponente torca o cavidad de 150 metros de profundidad y 200 metros de diámetro. Atravesamos el cañón del Chicamocha y terminamos el recorrido en Onzaga. 

Partimos temprano de Onzaga con rumbo a la Sierra Nevada del Cocuy, a pesar de algunas restricciones para entrar al Parque Nacional recorrimos gran parte del páramo, logramos hacer el cruce de la Cordillera Oriental y ya estábamos rumbo al Casanare.

Atrás quedaban las montañas, entrábamos en el Piedemonte Llanero, una nueva Colombia nos abría sus caminos, el recorrido seguiría por Paz de Ariporo y rodando siempre hacía el oriente entramos en el corazón de los Llanos hasta encontrar la reserva natural La Aurora, donde venados, pumas, picures, araguatos y otras especies nativas tienen resguardo.

Ya era momento de dar vuelta y empezar el retorno, emprendimos ruta hasta Yopal y buscamos el camino de Labranza Grande para conectar hasta  la laguna de Tota, el trayecto terminaría en Villa de Leyva.

Solo un tramo nos faltaba, unir Villa de Leyva con Medellín y optamos por buscar un camino que nos llevará hasta Puerto Boyacá, sería la Ruta Nacional 60 la que en gran parte nos llevaría a través de Boyacá, pasando por Tinjacá, Otanche, Puerto Romero hasta volver al Río Magdalena. Ya en Puerto Boyacá y con 7 días rodados en caminos destapados decidimos unir Puerto Boyacá con Medellín sin buscar rutas alternativas, ya solo restaba disfrutar del regreso.